Salud

¡ A cepillar !

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Todos conocemos las cientos de características que convierten al perro en lo que suele llamarse “el mejor amigo del hombre”. Como mascota es uno de los animales elegidos por la mayoría de las personas, debido a su fidelidad y afecto.

Sin embargo, cuando decidimos incorporar a nuestra familia una mascota, debemos tomar esta decisión con mucha más responsabilidad y compromiso que el de buscar un amigo para nuestros momentos de soledad o para la crianza de nuestros hijos.

Tener un perro en casa significa también, preocuparnos y ocuparnos de sus necesidades y sobre todo de su salud.

Los perros tienen una enorme tendencia a sufrir una conocida enfermedad dental que solo puede ser evitada con nuestra supervisión y ayuda, esto es: la gingivitis.

La dentadura canina está diseñada para rasgar y triturar los alimentos adecuados para una dieta carnívora; y la mayor amenaza para la salud dental de los perros es la gingivitis.

Contrario a lo que nos sucede a los humanos, los perros no suelen tener caries, pero sí tienen una gran propensión a desarrollar una especie de sarro alrededor de sus encías; este sarro cargado de bacterias ataca las encías provocando infecciones y la eventual pérdida de dientes.

Esto sin contar con que si no la detenemos a tiempo, la infección puede viajar a través de la boca, provocar faringitis, y, en los casos más agudos, puede entrar en el torrente sanguíneo, causando incluso enfermedades en los riñones y corazón.

La mejor forma de ayudar a tu perro para que esto no le suceda es realizar un cepillado regular, a fin de impedir la acumulación de sarro junto a las encías. Esto debe realizarse, por lo menos, dos veces por semana.

Contrario a lo que parece, cepillar los dientes de tu perro es más fácil que cepillar tus propios dientes, ya que un buen cepillo de dientes puede alcanzar el 90 % de las áreas que necesitan ser limpiadas.

Un punto fundamental es usar una pasta dental especial para mascotas, ya que al no poder enjuagar y escupir como hacemos nosotros, nuestro perro terminará tragándola. Puedes comprarla en cualquier tienda para mascotas y seguramente viene el kit de pasta más cepillo de dientes.

Para comenzar con la práctica del cepillado será necesario que tu perro tome confianza con los instrumentos utilizados, deja que pruebe el sabor de la pasta de dientes puesta en el cepillo, acaricia su cuello y cuando él se encuentre calmado y relajado comienza a cepillar con movimientos circulares.

Esto será, obviamente más difícil al principio, pero con el tiempo se convertirá en una práctica rutinaria de la que tu mascota puede llegar a disfrutar muchísimo.

Todo es cuestión de tiempo y afecto, sobre todo teniendo en cuenta que con esto lo librarás de problemas muy serios y dolorosos.