Animales

A la playa con el perro

A la playa con el perro

Queda claro que estoy deseando que empiece el buen tiempo, es un hecho, por lo que voy adelantando un poco los temas relativos a las salidas que se pueden hacer con buen clima. El perro puede ir a muchos lugares divertidos, pero es clave averiguar primero si ese paseo en particular admite perros. En el caso de las playas, las hay que admiten pero también las que prohíben. Ahorremos un mal momento a todos, preguntando muy bien antes. Cuando planificamos las vacaciones de playa y el perro es uno más, vamos a elegir el destino en función de ello.

Que la playa admita perros no quiere decir que el perro puede corre como enajenado llenando a todos de arena. La prioridad es vigilar que no moleste a nadie, por lo que la diversión se va a dar igual, pero sin molestar.

Otra clave es ir bien equipado

Hay que llevar bolsa para sus excretas, un recipiente para el agua y obviamente, agua fresca. En la playa el perro se ejercita y hace calor por lo que debe tomar agua todas las veces que quiera, pero no del mar, por lo que debemos asegurar una buena cantidad. Lo mismo ocurre con la sombra. Necesita poder descansar a la sombra, algo que debemos prever.

Un buen collar y correa son elementales

Si no hay demasiada gente y el perro tiene un buen comportamiento, no pelea con otros perros y obedece muy bien, lo soltamos un poco, pero siempre con la opción de poder atarlo.

Evitemos las horas de más calor (no solo por el perro, por los humanos) y no abusemos del tiempo de estadía en la playa si el perro es muy anciano o demasiado cachorro.