Adiestramiento

El adiestramiento de un chihuahua

Sweet chihuahua dog in the sun

Es importante dejar bien claro que si bien hay características que se dan con más frecuencia en una raza que en otra, cada perro es diferente y la educación es la clave. Es una cuestión de probabilidades. Por ejemplo un labrador es muy probable que sea un perro muy amable y que le gusta mucho comer más de la cuenta, pero los hay de no tan buen carácter y no tan interesados en la  comida. El punto es que si hemos adoptado (un miembro de nuestra familia no se compra) un perro de determinada raza tendremos cuidado sobre esos atributos.

Los chihuahuas son perros muy, pero muy ansiosos. Ladran y corren mucho más de lo que es lógico. Son expresivos y llaman la atención todo lo que pueden. Por ese motivo lo más importante es fomentar que se muestre tranquilo  y no premiar las conductas que muestran ansiedad.

Bajar el  nivel de ansiedad

Cuando el perro se muestra ansioso, salta y grita cuando volvemos a casa, por ejemplo, debemos simplemente ignorarlo. No lo miramos, no le hablamos, hacemos todo lo que debemos hacer. Cuando el perro se queda quieto y callado recién ahí lo saludamos con mucho cariño, ya que son perros muy afectuosos.

Muchos de estos perritos tienden a mostrar cierta agresividad, algo que no debemos tolerar nunca. Si se muestra agresivo hay que decir NO, bien fuerte.  La idea es bajarle el nivel de ansiedad en ese momento y no aumentarlo. Si insiste le volvemos a decir NO. Si persiste lo tomamos con firmeza por la nuca (igual que lo hace la madre con el cachorro) y lo acostamos sobre su espalda. Esto es una postura de sometimiento. Lo dejamos que se calme antes de soltarlo.

Prestemos mucha atención al perro. Si lo vemos quieto y bien relajado, con calma le hablamos y lo acariciamos, pero nunca cuando entra en esas locas demostraciones tan clásicas de estos pequeños y ruidosos perros.