Adopción

Adoptar el perro ideal

Comprar una mascota puede ser (seguramente lo es) un acto bien intencionado, pero de buenas intenciones es el camino del infierno, decía mi abuela. Sin ser tan dramáticos, no nos parece que una mascota pueda ser una mercadería, algo que se negocia y tiene un precio. Una mascota que luego será parte de nuestra familia no puede ser parte del pasivo o el activo de una empresa. Es un ser vivo y merece respeto.

Por lo tanto, adoptar es lo que corresponde. Por otra parte, en la mayoría de los refugios donde hay perros para adoptar, se han tomado el tiempo y el trabajo de tener bien claras las características de ese perro en especial, lo que nos puede ayudar en mucho a la decisión. No es lo mismo un perro para una persona anciana que para una casa con tres peques. No es lo mismo un piso de 30 metros cuadrados que un chalet con mil metros de jardín.

La clasificación que hacen en algunos refugios es muy interesante. Usan tres colores para definir cada uno de los tres grupos. Los perros del grupo uno son perros que desisten rápido de una idea. Digamos que son perezosos. Los del grupo dos, lo intentan un poco  y sino, no importa. Son intermedios. Los del tercer grupo intentan el tiempo que sea necesario para conseguir lo que quieren. Son perseverantes (casi insoportables para mi gusto).

Es un sistema muy simple pero bastante claro. Si queremos un perro con poca o mucha energía, saberlo de antes es ideal.