Adopción

Adoptar un gato (II)

Adoptar Un Gato Ii

En un post anterior veíamos cuáles aspectos teníamos que considerar antes de tomar la decisión de adoptar un gato. Evaluamos las condiciones físicas de nuestro hogar, y la conformación de la familia.

El siguiente aspecto es el financiero. Si bien no requiere de gastos importantes y la alimentación no es muy cara, hay que considerar las visitas al veterinario. Aún con un gato saludable (la enorme mayoría) hay que proveerlo de vacunas y vigilar que no tenga parásitos. Eso implica un costo no muy importante, pero existe. También hay que tener en cuenta que puede enfermarse, y si nuestro presupuesto está demasiado acotado, no podríamos enfrentar esos gastos.

En cuanto al gato en sí, la decisión es qué tipo de gato, y de qué procedencia. Sobre el primer aspecto, la pregunta más importante es si queremos un gato adulto o cachorro. La mayoría prefiere cachorro, pero no es tan clara la causa. Se piensa que se adapta con más facilidad, lo que no es cierto. Un gato muy cachorro tiene la atención más dispersa, y honestamente, en su ánimo de juego, puede romper algún que otro objeto. Un gato adulto, en situación normal, se adapta más rápido. A la hora de elegir, buscar el de carácter más amable y no el más lindo.

La procedencia puede ser de un criadero (o particular que venda cachorros) o de un refugio. Lo más importante siempre: que sea un lugar serio con excelentes condiciones sanitarias. En lo personal, recomiendo un refugio, ya que le daremos un hogar a una mascota que lo necesita mucho.

Cuando llegue a la casa, darle tiempo y espacio. Hablar suave, no muchos ruidos y esperar a que explore y tome la iniciativa de acercarse. No hay que abrumarlo con mucho mimo. Algún juguete ayuda bastante.

Por último, si ya tenemos mascotas en casa, gato o perro, ver qué conducta tienen con los gatos. Si todo nos parece que puede funcionar, haremos una adaptación gradual, separando al nuevo en una habitación, para que puedan olerse. De a poco los vamos juntando, viendo las reacciones, pero siempre dejándolos hacer, sin intervenir en nada, salvo un peligro inminente para alguno de ellos. Unos gritos, corridas y algún arañazo, están dentro de lo previsto.

Imagen: flickr.com