Alimentacion

¿Existe la anorexia en los perros?

Dog refusing to eat dry food

Una creencia popular nos dice que raro es el perro que va a morirse de hambre por sí mismo. Sin embargo, aunque muy poco habitual, también se conocen casos de anorexia en estas mascotas, y se trata de un trastorno que hay que identificar y tratar a tiempo.

¿Cuáles pueden ser los motivos? Lo más normal es que se deba a una enfermedad física que provoque una disminución total o parcial del apetito. Un cáncer, un tumor, la enfermedad de Cushing… son las causas más comunes por las que nuestras mascotas pueden perder las ganas de alimentarse. Sin embargo, no hay que menospreciar los posibles factores psicológicos, igual que sucede con los seres humanos; y es que el miedo, un trauma, la pérdida de otro compañero canino, por ejemplo, o de alguna persona del hogar también pueden llegar a influir en su apetito.

¿Cómo podemos tratarla?

Al ser un trastorno raro, que normalmente no se extiende demasiado en el tiempo (el instinto es más poderoso, lo sabemos bien), no suele tenerse muy en cuenta en el ámbito veterinario. Pero cualquier dueño de mascotas que hayan padecido este problema sabe bien lo angustioso que puede llegar a ser, lo impotentes que nos podemos sentir… y aunque haya poco que hacer, nunca debemos dejar de buscar ayuda profesional si detectamos esta falta de apetito durante un tiempo mayor del prudencial, antes de llegar a males mayores.

El cambio de dieta suele ser lo más efectivo al hablar de la anorexia canina. Prepararle comida casera, mucho más apetitosa a simple vista que su pienso normal, puede ser un aliciente en caso de que estemos hablando de un problema de conducta, no motivado por causas fisiológicas. En caso de que haya una enfermedad severa que provoque esta anorexia y haga, por ejemplo, que nuestro perro coma mucho menos de lo que su cuerpo precisa, podemos variar la dieta para que incluya nutrientes en mayor cantidad, de forma que incluso lo poco que coma tenga la sustancia necesaria.