Salud

Asma en los gatos

Asma en los gatos

Debo decir que el único integrante de mi grupo familiar que no tiene asma es el gato, porque mi perro es el más asmático de todos en casa. Ahora, con el cambio de estación con tanta flor y polen, el perro lo pasa bastante mal. En realidad parece adaptarse mejor a la tos y la falta de aire, ya que igual juega con un ataque de asma leve o moderado. En cambio los humanos ya estamos más acostumbrados al uso del inhalador y es algo natural y normal, la única diferencia es que en esta época se usa más. Pero hay gatos con asma  y no todos lo llevan bien. Veamos un poco más de que se trata este problema para ver como ayudar a nuestro gato.

Cómo se produce el asma

El asma en los gatos se produce por alergia o reacción a los contaminantes ambientales, o simplemente una reacción exagerada del sistema inmunológico del gato a elementos que para otros no son amenazantes, como el polen. Cuando un gato asmático tiene una infección respiratoria viral o bacteriana y es asmático, también se puede desencadenar una crisis.

Los síntomas suelen ser evidentes

El gato tiene tos seca, fatiga y sibilancias  (que son unos sonidos muy agudos cuando el gato respira, como silbidos). Lo que hay que tener claro es que el diagnóstico lo tiene que hacer el veterinario, ya que esos síntomas se pueden deber a otras condiciones similares en apariencia. Así como te preguntas cómo saber si tu hijo es asmático, lo mismo ocurre con las más mascotas, hay que consultar.

Tal vez le hagan una radiografía y exámenes de sangre, para confirmar el diagnóstico y descartar complicaciones. El tratamiento es variable de acuerdo a la frecuencia y seriedad de las crisis. En un gato que tiene dos ataques leves en todo el año no tiene sentido tratarlo en forma permanente. Pero si en otoño y primavera tiene un ataque por semana, tal vez sea buena idea tratarlo en esa temporada.