Animales

Cava-poo-chon, el eterno cachorro

Bichon frise dog

Muchas de las razas de perros hoy extendidas como mascotas han surgido por la mano del hombre, empeñado en hibridar y mezclar para conseguir unas cualidaes deseadas. El ejemplo más reciente de esto, no exento de polémica, se encuentra en el llamado cava-poo-chon.

Con este nombre tan extraño, que seguro que hará que a más de uno se le trabe la lengua, los responsables del centro Timshell Farm en Pine, Arizona, han creado un perro mezcla de los Cavalier King Charles Spaniel , los  bichón frisé y los poodle miniatura. Con esto han querido alcanzar varios objetivos, entre los que destaca, en primer lugar, conseguir mascotas de tamaño pequeño, esos “perros bolso” tan demandados por personas que viven en grandes ciudades o que tienen un ritmo de vida frenético. Pero no es ésta la única característica del recién llegado cava-poo-chon: también se ha intentado conseguir un perro que no ladre, hipoalergénico y con un rostro de eterno cachorro. Esta nueva raza, así, daría la impresión de no envejecer jamás.

El American Kennel Club, encargado de validar las nuevas razas de perro como oficiales, no ha dado su aprobación al cava-poo-chon. Pero parece que sí lo han hecho muchas personas particulares: según el criadero, hasta cincuenta y ocho familias hasta la fecha han adoptado una de estas mascotas. Asimismo, algunas clinicas y residencias de ancianos se los han llevado como método de terapia para sus residentes.

¿Dónde ponemos el límite?

Más allá de gustos particulares, noticias como ésta nos hacen plantearnos dónde se sitúa el límite ético en lo referente a la “experimentación” y la creación de nuevas mascotas. ¿Es realmente necesario un perro que no ladre? El ladrido es su medio de expresión y comunicación, indisoluble de dicho animal, y a veces puede ser una molestia, pero es algo que debemos asumir al convertirnos en dueños de un perro. Conceptos mucho menos prácticos y absolutamente sibaritas como el aspecto físico, por otro lado, entran en terrenos muy resbaladizos de la moralidad y la ética… ¿Qué opináis?