Adiestramiento

Cómo acostumbrar el perro a la correa

Dog with leather leash

La correa es un elemento clave para el perro ya que por ley hay que usarla para los paseos. Es claro que esa ley obedece a razones más que fundamentadas y no es un mero capricho, no es algo pensado para molestar a nadie. El punto es que el perro tiene que ir seguro, ya que hasta el perro más obediente del mundo es capaz de salir corriendo ante un estímulo que el considere válido. Esto lo hace vulnerable a atropellamientos, extravíos o peleas, ninguna de las cuales son cosas deseables. El problema es que la correa no es un elemento natural al perro por lo que es importante acostumbrarlo.

La clave es comenzar desde muy pequeño

La asociación tiene que ser correa  igual a diversión y no correa igual a  estrés. Los primeros contactos siempre son jugando y lo dejamos que el toque y juegue con la correa. Luego la colocamos en su sitio y vamos a pasear. Siempre tiene que asociar ese objeto (correa) con ese premio (paseo) y no como un límite a su libertad.

Trasmitir nuestra autoridad

El punto es que debemos estar nosotros tranquilos en esos momentos. El perro refleja lo que le trasmitimos, si salimos al paseo con miedo o nervios, el perro estará nervioso y estresado. Debemos trasmitir autoridad y seguridad. La correa nos comunica con el perro. Por ejemplo, tira de ella para correr. Damos un suave pero firme tirón, decimos NO y nos detenemos hasta que se calme. Recién con el perro calmado seguimos.

Recuerda: domina el estrés que sientes  y el perro dominará el suyo.