Animales

Cómo cuidar un anolis

anolis

El nombre puede resultar bastante desconcertante para quienes no conozcan mucho del mundo de los reptiles. Para quienes quieran iniciarse en él, hoy os presentamos a estas simpáticas mascotas.

Los anolis también son conocidos a veces como “falsos camaleones”; quizás hayáis escuchado esta denominación alguna vez y os preguntéis a qué se debe. Muy sencillo: estos reptiles también poseen la habilidad de cambiar de color, pasando de tonos verdes a pardos en función de su estado de ánimo. No lo tienen tan desarrollado como los camaleones, como podemos ver. Eso sí, en ambos casos debemos recordar la recomendación básica a la hora de adquirir una de estas mascotas: nunca, nunca debemos comprarlas si dudamos de su procedencia o si no nos proporcionan toda la documentación que nos asegure su legalidad.

Cómo alimentar a nuestro anolis

Esto es relativamente sencillo si no tenemos demasiados reparos: los anolis se alimentan de insectos vivos, como pueden ser arañas, grillos, gusanos de la harina… Los podemos comprar en tiendas especializadas o criarlos nosotros mismos. Necesitan poder alimentarse de estos animales vivos para adquirir todos los nutrientes que necesitan, así que nada de buscar sucedáneos.

¿Cuál es la temperatura adecuada?

Estas mascotas provienen de zonas cálidas: Bahamas, Cuba y el sudeste de Estados Unidos son su hábitat natural. Así que tendremos que procurarnos todas esos elementos propios de terrarios que permiten mantener una temperatura siempre cálida y perfectamente regulada: lámparas halógenas y de rayos ultravioleta, pero también un humidificador, que podemos escoger de muy diferentes tipos en función de lo que queramos gastarnos. Debemos intentar que la temperatura dentro de su terrario no baje nunca de los veinticuatro grados durante el día y de los dieciocho por la noche. Además, no debe faltarle un entramado de ramas y corteza para que trepe a sus anchas; podemos añadir bromelias o helechos para terminar de conformar un entorno perfectamente acogedor para nuestro pequeñajo.