Alimentacion

Cómo elegir el cuenco para el perro

Cómo elegir el cuenco para el perro

A la hora de elegir el cuenco para el perro, muchas veces usamos criterios equivocados. Si partimos de la base de comprar un cuenco que nos guste mucho porque es bonito, no estamos empleando el mejor de los criterios. Obviamente que no está mal comprar cosas bonitas, incluso de comedero o el bebedero del perro, pero no con esa base. El primer punto y clave a tener en cuenta es el material.

Materiales  adecuados

Los cuencos de plástico no se rompen con facilidad, se limpian sin problemas y los hay de todos los tamaños y colores. El único problema posible, es que el perro sufra de alguna alergia. Tal vez nos estemos planteando una de las tantas alergias alimentarias  y el problema es uno de los componentes del material del cuenco. No es tan poco frecuente como parece.

Otro material de uso frecuente es la cerámica. En general son los más bonitos, pero tienen varios problemas. Por una parte es un material frágil  y ante los embates del perro o simples accidentes se pueden romper. El otro problema  y no es menor, es la porosidad del material, lo que hace que se contamine más fácil.

Los cuencos de acero inoxidable no producen alergias, se limpian muy bien y no se rompen. Son los cuencos ideales.

Además que sea cómodo

Los otros aspectos a tener en cuenta son el tamaño  y los bordes. Un perro que come muy rápido tiende a desparramar la comida por todos lados. Hay que ver también si el perro es muy grande. En ese caso es importante colocar el cuenco en altura para prevenir problemas.