Adiestramiento

Cómo evitar que nuestros perros destrocen el jardín

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Perros y jardín. Un binomio imposible de conciliar. ¿O sí? Si tenemos mascotas a las que les dé por escarbar y arruinarnos las flores, quitarles el hábito puede ser difícil… pero no imposible.

Como tantos otros aspectos relativos al adiestramiento, debemos armarnos de paciencia para conseguir enseñar a nuestro perro que hay zonas vedadas en el jardín. Y como con tantas otras cosas, si nos ha tocado una mascota revoltosa o a la que le guste provocarnos, no bastará con reñirle una vez ni probablemente dos. Si detecta que arreglamos su destrozo enseguida y todo queda como si nada, es probable que la regañina le entre por una oreja y le salga por otra.

Si tenemos suficiente tiempo para ello, el mejor método que podemos escoger es el mismo que cuando enseñamos a nuestras mascotas a hacer sus necesidades en la calle, por ejemplo: regañándole cuando escarbe en un lugar que no le corresponde y premiándole cuando lo haga como es debido. ¿Y cómo puede saber nuestro colega peludo dónde le corresponde? Lo mejor es destinar un área específicamente para él: una parcela pequeña con arena para que escarbe a su gusto. Es recomendable estar atentos y descubrir cuál es su lugar preferido para orinar, situándola muy cerca. Y en el momento en que lo veamos dirigirse a esta parcela hemos de proporcionarle muestras claras de que está haciendo lo correcto.

Para ahuyentarle…

Habrá mascotas mucho más cabezotas o traviesas que ni siquiera con este sistema clásico de premio-castigo dejarán nuestras flores en paz. En este caso, podemos recurrir a una solución muy sencilla para ahuyentarlas, que además es inocua para nuestras plantas: rociarlas con pimienta, o colocarla alrededor, en el suelo. ¡Un método infalible para disuadir hasta al perro más obstinado!

En cuanto a esos hoyos que irán surgiendo inevitablemente en el jardín, en lugar de taparlos inmediatamente podemos colocar piedras o ladrillos en su interior, de manera que en el momento en que nuestra mascota acuda a cavar de nuevo se encontrará con que ya no es tan sencillo… y puede que acabe desistiendo, por aburrimiento.

Hay algún que otro método más, pero esta vez os vamos a ceder la palabra. ¡Contadnos el vuestro en los comentarios!