Animales

Cómo llevar el gato en un vehículo

Todos los que tenemos gatos, hemos aprendido con toda claridad que a los gatos no les gusta para nada ningún cambio, salvo que ese cambio sea su idea. Por ejemplo, mi gato es muy rutinario, hace sus siestas, que son muchas, solo en algunos lugares, según de el sol en invierno o la sombra en verano, pero nunca jamás cambia esos lugares. Un cambio que todos los días intenta con una terquedad única, es comer unas 14 veces por día. Al menos esas son las veces que reclama ser alimentado con mucha claridad e insistencia. Os aclaro que es un gato que está perfectamente en su peso y come lo que tiene que comer, o tal vez algo más.

Llevar el gato al veterinario

El problema es que a los gatos nos les gusta para nada ir al veterinario, ir de vacaciones o nada que implique un cambio de territorio. Para hacer esos traslados en el vehículo, esta claro que hay que llevarlo en un transportín. No solo para el es peligroso llevarlo suelto, lo es para todos.

Adaptar el gato al uso del transportín

Por ese motivo hay que acostumbrarlo al transportín. El día que tenemos que llevarlo al veterinario, y ya está acostumbrado a entrar en el, no habrá problemas. Debemos dejarlo con la puerta abierta, colocar en su interior alguno de sus juguetes  y muy cerca de la puerta algún chuche que le guste mucho. Solo eso. Lo dejamos que entre un poco y que salga.

Luego vamos colocando el chuche cada vez más adentro, pero siempre dejando la puerta abierta. Cada tanto la entornamos un poco, pero que el pueda salir.