Animales

Cómo se debe cuidar un caballo en verano

Two horses in a countryside.

Todos los animales en general, necesitamos de algunos cuidados diferentes cuando las temperaturas son extremas. Algunos soportan mejor el frio, otros el calor, pero en general hay cuidados especiales que debemos seguir con mucha atención.

El caballo no es la excepción a esta regla y suele pasar bastante mal estos calores agobiantes de verano y soportar sin tantos problemas los fríos rigurosos del invierno. Es importante conocer y respetar algunas normas que no solo aseguran el bienestar el caballo, sino que su propia salud, tema para nada menor.

Menos actividad más ventilación

El primer y obvio paso es disminuir la actividad del caballo, sobretodo en las horas de mayor sol, asegurando una zona de descanso fresca y con mucha sombra. Cualquier persona que visita una cuadra alguna vez le llamará la atención el calor que hace en ese lugar. Si el caballo no tiene otra opción que quedar ahí, hay que asegurarse que la ventilación sea máxima, con apertura a pleno de puertas y ventanas, de modo que el aire pueda circular.

Refrescar el caballo, a modo casi de juego, con una esponja bien mojada, lo hará sentir mucho alivio en las horas más calurosas. La cara interna de las patas, el abdomen superior y el cuello (sobretodo en la zona cercana al pecho) son las que m´´as debemos humedecer con agua bien fresca. El caballo se sentirá mucho mejor.

Loa caballos sudan y mucho

Esto hace que se puedan perder cantidades muy importante de agua en tiempos bastante breves, por lo que es clave reponer esa pérdida. El agua debe estar disponible en muy buena cantidad y siempre bien fresca.

Los insectos en verano son casi una tortura para todos y para los caballos más aún. Por suerte existen repelentes no tóxicos que el veterinario nos puede recomendar, de modo de aliviar este problema.

Recuerda si tienes niños no tan pequeños, involucrarlos en estos cuidados. Los niños y las mascotas se llevan muy bien, pero respetemos mucho la seguridad.