Animales

¿Cómo son las arañas pollito?

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Hacía mucho que no hablábamos por aquí de esos otros tipos de mascotas que atraen a mucha gente, como pueden ser las arañas. Con el divertido nombre de arañas pollito se conoce en Sudamérica a un tipo de tarántula muy adecuada para vivir en nuestros hogares.

Y es que sabemos bien que no todas las arañas se comportarán como nos gustaría y se convertirán en mascotas idóneas, por mucho que nos lo aseguren en la tienda donde la compremos… Las arañas pollito forman parte del grupo de los terafósidos, y aunque guardan una cierta similitud en algunos aspectos con las tarántulas europeas (que, por el contrario, pertenecen a la familia de las lycosidae), en otros pueden llegar a ser bastante diferentes.

Las hembras son mucho más tranquilas y más longevas que los machos; pueden llegar a vivir hasta 25 años, mientras que aquellos no suelen superar los ocho. Por este motivo, es habitual que sean éstas las que se vendan como mascotas. En Argentina y Chile, el lugar donde es más común encontrarnos esta clase de arañas, existen algunos tipos arbóreos, pero las que se comercializan son las que viven en tierra, mucho más sencillas de cuidar y de mantener en un terrario como otra cualquiera.

 ¿Cómo alimentamos a las arañas pollito?

Como cualquier mascota similar, hemos de tener en cuenta que su alimentación se compondrá de animales vivos. Podemos seleccionar insectos de nuestro jardín, si tenemos uno, o comprarlos en cualquier tienda de animales donde tengan una sección para mascotas exóticas; es habitual que nos vendan cajas ya preparadas con grillos, lombrices… Eso sí, no nos asustemos si vemos que nuestra araña deja de comer de pronto y pasa así semanas enteras. Es un comportamiento normal en un animal muy acostumbrado a condiciones de supervivencia extremas.

A pesar de lo que pueda parecer, teniendo en cuenta el clima del que proceden, no es recomendable que las arañas pollito reciban demasiado sol, ni siquiera a través del terrario. Tampoco es buena idea tener dos o más juntas, ya que su fuerte instinto territorial hará que una acabe siendo pasto de la otra.