Alimentacion

Cómo tener pirañas en nuestro acuario

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La idea de tener pirañas como mascotas suena un poco raro, ¿verdad? Pero si estamos cansados de los peces de colores, ¿por qué no probar con algo totalmente diferente? Hoy os contamos cómo tener pirañas en nuestro acuario, algo mucho más sencillo de lo que podéis imaginar.

Las pirañas son peces de río, y por tanto es muy importante que siempre tengamos la temperatura de su agua bien regulada. Lo adecuado es que no baje de los veinte grados y no suba más allá de los veintiocho; en cuanto a su PH, con un 5,5 bastará; no son especialmente exigentes en este sentido.

Hay varios tipos de piraña que podemos elegir como mascotas para darle originalidad a nuestro acuario, negras y rojas. Lo deseable es que compremos varias, unas cinco (se trata de animales que viven mucho mejor en sociedad), y por supuesto que no intentemos mezclarlas con otros peces. Son carnívoras, aunque las historias que se cuentan sobre ellas muchas veces son infundadas: no son peces sedientos de sangre predispuestos a saltar contra los humanos a la mínima de cambio. Es importante que tengamos precaución y no introduzcamos  la mano en su agua así como así, puesto que el nerviosismo que les provocaría sí puede hacer que nos ataquen. Pero, aparte de esto, si las tenemos bien alimentadas con trocitos de carne o pequeños gusanos se mostrarán tranquilas y apacibles.

Las pirañas pueden reproducirse en cautividad sin problemas, siempre que encuentren que el entorno es el apropiado: por ello, es importante, si queremos llegar a ver “pirañitas” entre nuestras mascotas, que el acuario sea amplio y permita un mínimo de unos 100 litros de agua. Cuando las crías nazcan, debemos separarlas y alimentarlas bien, a ser posible con animales vivos. Es lo que les pide su instinto para desarrollarse en estos primeros estadios de su vida, y si no encuentran a su alrededor lo que necesitan puede que acaben devorándose entre sí.