Salud

Consejos para cuidar al diamante mandarín

Zebra finch

El diamante mandarín es una pequeña y simpática ave procedente de Australia, extendida hoy en día en zonas como la Península Ibérica o Estados Unidos. Se trata de mascotas muy tranquilas y amistosas con el ser humano. Os traemos hoy algunos consejos para cuidarlos en casa.

Estas aves pueden llegar a ser mascotas muy inteligentes, y como hemos comentado no tienen problema alguno en socializar y reconocer a sus amos. Eso sí, no nos olvidemos de que cualquier tipo de pájaro es desconfiado y temeroso por naturaleza, así que no podemos forzar las cosas. Nuestra relación con el diamante mandarín empezará con buen pie si tenemos paciencia, si le dejamos que reconozca su nuevo hábitat a su aire y le mostramos enseguida que no somos peligrosos: para ello, debemos empezar dirigiéndonos a él en voz baja, muy suave, y con movimientos que no resulten bruscos. Con el paso de los días seguro que se acostumbra a nuestra presencia e incluso nos deja que le acariciemos.

Al igual que sucede con los inseparables, los diamantes mandarines pueden andar sueltos por casa; esto les hará disfrutar y les reportará además el ejercicio que necesitan. Hemos de tener cuidado de no dejar en su camino ventanas abiertas (por muy amistosos que se vuelvan, la promesa del cielo azul será mucho más tentadora e interesante que nosotros, está claro) u objetos peligrosos, teniendo en cuenta su pequeño tamaño. Además de pasear, otra cosa que les encanta a estas mascotas es su baño diario: serán muy felices si encuentran en su jaula una pequeña bañera con agua limpia y fresca donde retozar (y les animará a volver a ella).

La jaula en sí debe ser amplia y con una zona en la que puedan hacer su nido. Podemos proporcionarles ramas y hojas para esto, sin duda una buena manera de congraciarnos con ellos. Es conveniente que reciban sol cada día y aire fresco. Con estos pequeños consejos básicos, muy sencillos como podéis ver, no tendremos que preocuparnos demasiado por el bienestar de estas encantadoras mascotas. Hablaremos otro día de su alimentación, ¡no dejéis de visitarnos!