Salud

Consejos para cuidar cobayas de pelo largo

guinea pig

Si no tenemos el tiempo suficiente para ocuparnos como es debido de perros o gatos, los roedores pueden ser nuestras mascotas perfectas. Entre ellos tenemos a las curiosas y divertidas cobayas, con muchas variedades diferentes. Hoy veremos algunos consejos para cuidar cobayas de pelo largo.

Hay diferentes variedades de cobayas de pelo largo, todas ellas con ese toque chic que las convierte en algo así como la jet set de los roedores. Podemos elegir entre la peruviana, con un pelaje casi siempre tricolor que puede alcanzar los veinte centímetros de longitud; la alpaca, de pelo rizado; la cobaya merino, que casi parece un yorkshire terrier en miniatura; la texel, con un pelaje mucho más fino y sensible que las anteriores; y la sheltie, a la que puede considerarse la mezcla entre pelo corto y largo. Seguramente lo que nos lleve a escoger una u otra sea su aspecto físico, pero en todos los casos debemos tener claro cómo cuidar a estas mascotas para que vivan sanas y felices, y por supuesto para que no se estropee ese encantador pelaje.

Cómo bañar a nuestra cobaya

Esta clase de mascotas necesita que las lavemos de vez en cuando (dos o tres veces al año), algo que no sucede, por ejemplo, con hámsters u otra clase de roedores. Pero debemos tener mucho cuidado, pueden ser animales muy sensibles ante el agua. Es fundamental que ésta se encuentre tibia y que no sumerjamos a nuestra cobaya de manera que corra el riesgo de que se le introduzca en ojos u orejas. Hemos de ser nosotros quienes las rociemos con un poco de agua, evitando en la medida de lo posible la cabeza.

Existen jabones especialmente creados para ellas en nuestras tiendas de veterinaria. Si tenemos cobayas como la merino o la alpaca, tras el baño seguramente querremos desenredar su pelaje o cortarle los nudos más complicados. Para esto también tenemos que emplear tijeras especiales, nada de recurrir a las de gatos u otras mascotas. Para secarlas, podemos utilizar una toalla y un secador a una potencia muy baja.

Nuestras cobayas también requieren algunos cuidados habituales, aparte del baño: por ejemplo, que les cortemos las uñas con algo más de frecuencia (basta con hacerlo cuando se las veamos más largas de lo normal) o que las peinemos precisamente para evitar la formación de esos nudos de los que hablábamos antes. Nada que no podamos hacer en nuestros ratos libres. Con  estas pequeñas precauciones, la higiene de estos pequeñajos estará garantizada.