Salud

Consejos para dar una pastilla a un gato

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Hay pocos momentos más temidos por un dueño de gato que el de darle una pastilla. Hasta la más apacible de las mascotas se puede convertir en una fiera ingobernable. ¿Realmente hay trucos o consejos efectivos para pasar este trance lo mejor posible?

Cada maestrillo tiene su librillo, y cada veterinario o cada dueño de mascotas nos dará un consejo diferente… Lo cierto es que dependerá en gran medida de nuestro gato, como es obvio. Aunque es más fácil de decir que de hacer, hemos de intentar que el proceso no se convierta en una batalla campal: nuestro felino lo recordará, estará sobre aviso y se colocará a la defensiva en cuanto tratemos de darle otra vez una pastilla.

Hay dos métodos muy extendidos: el de machacar la pastilla sobre la comida preferida del gato y el de introducir la pastilla de una sentada, abriéndole la boca aunque sea durante unos (tensos) instantes. El primero puede tener el inconveniente de que algunas medicinas precisan ser ingeridas del tirón para procesarse correctamente, por lo que a veces puede no ser una buena opción. El segundo método… bueno, todos hemos pasado por él y por lo difícil que resulta, sobre todo la primera vez. Lo mejor es intentar agarrar al gato del cogote, algo que despierta en estas mascotas el recuerdo de su madre y les obliga a quedarse inmóviles; pero también en esto hay que tener mucho cuidado y asegurarse de agarrarlo por la piel, no por el músculo o por alguna zona en la que podamos hacerle daño.

Camuflar el sabor

Nuestras mascotas no sólo recordarán el momento temido de tomar la pastilla, sino también el sabor de la misma, y muchas de nuestras triquiñuelas no valdrán de nada si se resisten a tragarla. Lo mejor para esto es camuflar el sabor: basta con embadurnar la pastilla de mantequilla o margarina y no se darán cuenta de que está ahí. Con un poco de suerte…