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Consejos para la caseta de nuestro perro en el jardín

caseta de perro

Ahora que llega el calor, nuestro perro agradecerá que le dejemos salir más a menudo, especialmente si disponemos de un jardín. Si queremos que pase la noche bien fresco, proporcionarle una caseta puede ser una excelente opción. Eso sí, es importante que sigamos algunas pautas básicas.

Como cualquier otro de nuestros muebles de jardín, la caseta de perro necesita ubicarse en una zona adecuada. No colocaríamos nuestra tumbona favorita en la parte donde más aprieta el calor, ¿verdad? Pues evidentemente tampoco vamos a querer que nuestras mascotas lo pasen mal cuando lo que debe proporcionarles su caseta es un espacio de relax. Debemos asegurarnos de que la colocamos allí donde no incida excesivamente el sol, y tampoco donde puede hacer más frío o viento en las noches. Además, es importante que nos aseguremos de que queda a resguardo de la humedad y el frío del propio suelo; por ello, se suele recomendar que la caseta posea una base de hormigón. Sobre él habremos de colocar una colchoneta, una manta o una almohada de suficiente tamaño. Nuestro amigo no debe dormir sobre el hormigón, que no se nos olvide, o puede ser peor el remedio que la enfermedad.

¿Madera o plástico?

Es, quizás, la pregunta que más nos acucia en cuanto acudimos a nuestra tienda de mascotas de referencia y nos encontramos con los numerosos modelos disponibles. El precio puede variar notablemente de un material a otro, pero lo fundamental es que nos fijemos en las ventajas e inconvenientes de cada uno. El plástico, lo sabemos bien, se calentará con mucha más facilidad; si vivimos en una zona propensa a las temperaturas extremas, lo mejor será decantarnos por la madera. Tanto en un caso como en otro, debemos asegurarnos de que poseen resistencia y solidez suficiente como para que nuestras mascotas no acaben destrozando la caseta a base de mordiscos cuando se aburran.