Animales

Consejos para tener un pato como mascota

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Si tenemos niños pequeños, seguro que alguna que otra vez se han quedado prendados de un patito. Y nosotros también, para qué negarlo. Pero en cuanto nos planteamos tener uno nos surge la pregunta inevitable: ¿es un animal adecuado para tenerlo en una casa? ¿Puede ser una buena mascota?

Realmente, los patos serán mascotas mucho más felices si cuentan con un espacio abierto. En una granja, una casa de campo, un chalet con jardín… Y si encima tienen una pequeña laguna o un estanque donde nadar a sus anchas vivirán en un paraíso terrenal. Pero eso no significa que no puedan adaptarse a un piso más pequeño. Seremos nosotros los que tendremos que tener claras algunas cuestiones inevitables al convivir con un pato: en primer lugar, son animales que acostumbran a defecar bastante, así que hemos de estar preparados, sobre todo al principio, para limpiar cuanto sea necesario. Como a cualquier otro animal doméstico debemos proveerle de una cama en la que pueda descansar cuando lo necesite… y debemos estar dispuestos a asumir que su adorable “cuac-cuac” puede convertirse en un hilo musical constante en nuestro hogar.

Se dice que los patos son inteligentes y no especialmente difíciles de domesticar, y no se llevan demasiado mal con otras mascotas (aunque dependerá del carácter de éstas, claro). Son animales gregarios, algo que notaremos en cuanto nuestro patito llegue a casa: cuando detecte afinidad con nosotros no nos dejará de seguir ni a sol ni a sombra. En general se recomienda, si tenemos los medios para ello, comprar una pareja de patos en lugar de uno solo. La compañía de otro de su especie beneficia mucho a estas mascotas, especialmente si tenemos que pasar muchas horas fuera de casa.

Los patitos pequeños deben quedarse resguardados en casa mientras les recubra su fino plumón, es decir, al menos un mes y como máximo dos. Una vez transcurrido este tiempo ya podrán empezar a salir al patio o al jardín. En cuanto a la alimentación, los patos crecerán sanos si les damos el habitual pienso de aves de corral, pero podemos complementar su dieta con algo de verdura fresca o pequeños peces.

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