Adiestramiento

¿Cuál es la finalidad de adiestrar al perro?

Cual Es La Finalidad De Adiestrar Al Perro

En dos post anteriores vimos diferentes técnicas de adiestramiento. En una visión somera, las podemos dividir en tradicionales, basadas en el castigo o reforzamiento negativo de conductas, y las más modernas, que se basan en recompensar las conductas que consideramos adecuadas.

Pero la pregunta es para qué hacemos esto. Los objetivos son muy variados, y casi todos válidos. Resalto el casi todos. La respuesta más simple, y seguramente el caso más frecuente, es para tener una convivencia agradable y segura con nuestra mascota. Para esto, entonces, es que los entrenamos. Para hacer sus necesidades en un determinado lugar, y no en toda la casa; para que no ladren continuamente molestando a la familia y vecinos y fundamentalmente, para que sean animales seguros y no peligrosos. Sería un entrenamiento doméstico, por llamarlo de alguna forma.

En un número menor de casos, el adiestramiento es para exposiciones, competencias, etc. Los humanos esperamos que el perro haga determinadas cosas en determinadas situaciones. De este modo, el perro debe aprender a caminar de una cierta forma, quedarse parado de otra, atacar (según la raza) etc. Pero es importante tener en cuenta que todo eso es con una finalidad y objetivo muy claro: satisfacer necesidades humanas. En esas competencias, se persigue un objetivo económico (se cotiza mejor el perro que cumple con los requisitos prefijados) o la mera satisfacción del dueño. No implica que necesariamente el perro pase mal, pero en muchos casos eso es un hecho. Largas horas de espera en pequeños caniles, peinados insólitos, horas con cepillo y secador de pelo… y muchos “etcéteras”.

Infinidad de veces he escuchado propietarios de esos perros decir que el animal quedó muy contento por haber ganado. Que nada mejor para él. Lo peor es que muchas veces creen que de verdad el perro entiende todo eso.

Tal vez sería mejor sincerarse y decir que eso es un negocio, o que le es muy importante al propietario, no al perro, sentir que tiene el perro mejor, más lindo, más rápido, etc. Que muchas veces el costo para el animal es alto, y que no siempre termina bien, cuando por alguna circunstancia tiene que dejar de competir.

Imagen: flickr.com