Salud

Cuando la perra necesita una cesárea

Hace unos días os contaba de mi sobrina Camila, que estaba muy dedicada a la preñez de su perra Juana. Unos días antes del parto descubrió que el padre de los cachorros era a su vez hermano de Juana, por lo que la endogamia, tan frecuente en los perros de raza, esta vez era un hecho. El punto es que mi sobrina, con todo cariño y dedicación preparó todo para que la perra estuviera cómoda en su primer parto.

Algo muy importante es tener un lugar cómodo y tranquilo donde la perra pueda tener los cachorros. Ese lugar tiene que tener una temperatura constante y agradable. Con todo pronto solo quedaba esperar que Juana comenzara con las contracciones. Pero no todo sale como lo pensamos ni como más nos gusta que sea.

Juana pasó un día completo con contracciones y comenzó a verse cansada. El veterinario vino muchas veces a controlarla, ya que es común que una perra primeriza tenga un parto algo lento. Pero siguieron pasando las horas y el parto no comenzaba. Una ecografía permitió demostrar que uno de los cachorros, lamentablemente fallecido, bloqueaba el canal de parto y la perra no podía avanzar por ese motivo.

Se  realizó una cesárea y tanto la perra como los cachorros están muy bien. El punto es que hay que tener en cuenta que esto es algo que puede pasar y seguir de cerca el trabajo de parto es sumamente importante. Cuando las cosas no avanzan como deben, hacer una consulta con el veterinario es clave para evitar problemas mayores.