Salud

Depresión en los gatos

A tabby cat is shy as she sits in therapy.

La depresión es una enfermedad que  ha aumentado su incidencia en humanos en buena parte del mundo (o tal vez se han comenzado a diagnosticar mejor los casos posibles) y que parece estar pasando por igual situación con las mascotas. La depresión en gatos no es algo tan infrecuente como se cree. Un gato deprimido tiene una enfermedad como cualquier otra, que lo hace pasar muy mal  y merece ser tratado para resolverla.

Alguno de los síntomas

Cuando un gato deja de buscar o aceptar trato con otros animales o con la familia, se muestra apático  y con menos apetito, tiende a estar escondido buena parte del día, probablemente esté pasando por una depresión. Lo que es un hecho es que el diagnóstico lo debe hacer el veterinario, ya que esos síntomas se pueden deber además, a múltiples condiciones. El veterinario seguramente lo va a examinar e indicar algunos exámenes. Una vez descartadas otras enfermedades  y con diagnóstico positivo, tal vez sea necesario medicarlo.

Qué podemos hacer

En otros casos se pueden intentar medidas más simples. Algo tan simple como dejar entrar más  luz solar durante el día, puede ayudar y mucho. Comprarle juguetes nuevos y jugar mucho con el, seguramente lo hará sentir mejor. Hay quienes afirman que rociar la casa con feromonas felinas mejora el estado de ánimo del gato, pero parece no haber consenso sobre el punto. Eso si, hay que tener mucha paciencia, hay que mostrar mucho cariño y esperar que todo lleva su tiempo.

Cómo vencer la depresión del gato es una pregunta que tiene respuesta si le damos el tratamiento adecuado y a tiempo.