Adiestramiento

Algo más de educación elemental

En un post anterior veíamos algunos objetivos mínimos que debemos plantearnos en la educación de nuestros perros. Que el perro tenga un lugar definido y concreto para hacer sus necesidades es algo elemental sobretodo por razones de higiene. Tener un perro con el ladrido educado, que pueda detenerse a la orden, hace a una elemental convivencia, no solo en casa sin que también con los vecinos.

Que el perro no salte sobre nosotros para saludarnos es otra cosa elemental. Tal vez no importe que lo haga cuando estamos de entre casa, pero si cuando ya estamos vestidos para salir o trabajar. Cuando salta sobre nosotros, con delicadeza lo tomamos del collar y le decimos NO, mientras lo sentamos en el suelo. Repetimos todas las veces que sea necesario. Cuando queda sentado lo felicitamos, como siempre con muchos mimos y MUY BIEN. MUY BIEN.

Pero nosotros tenemos que tener algunos no para nuestra conducta. No debemos permitir que el perro nos moleste cuando comemos. Le damos un juguete antes, no lo dejamos que nos ponga las patas en la falda y nos mire con cara de medio muerto de hambre mientras comemos. Solo le damos  su comida (no otra) cuando el ha visto que hemos terminado. Esto marca jerarquía y es importante para el.

No debemos aislarlo de la gente. El perro es sociable, debemos enseñarlo a que este con gente, sin molestar a las visitas, por supuesto, pero que permanezca en el grupo. Siempre con los NO, cuando tiene un comportamiento no deseado y un MUY BIEN, MUY BIEN con lo que queremos estimular.

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