Animales

El bobtail japonés, el gato de la buena suerte

bobtail japonés

Todos hemos visto alguna vez esa figura del gato japonés que mueve una pata hacia adelante y hacia atrás, uno de los símbolos tradicionales de buena suerte en dicha cultura. Pues bien, si adoptamos un bobtail podemos llevarnos una pizca de esa suerte a casa.

La principal característica de estas mascotas es su simpática cola chata, nada que ver con la larga y sinuosa cola que estamos acostumbrados a ver en la mayoría de las razas de gatos. Ésta es precisamente la condición que les ha valido ser considerados “gatos de la buena suerte”: remontándonos al medievo, la tradición japonesa dictaba que encontrarse con un gato con la cola corta eran señal de que la buena fortuna iba a cruzarse en tu camino. Los gatos de cola larga eran tratados como mascotas normales y corrientes… pero ay de aquellos que tenían la cola dividida, por el motivo que fuera: eran considerados demonios y perseguidos como tales. Tan a rajatabla se llevaba esta creencia que no eran pocos los nobles o geishas que se hacían acompañar por gatos de cola chata como símbolo de distinción.

¿Y qué hay de esa figura tan típica, la del gato levantando la pata que hemos mencionado al principio? Pues muy probablemente también tenga que ver con esta raza, ya que estos gatos tienen la curiosa costumbre de hacer este gesto cuando están tranquilamente sentados. Sea como fuere, si de algo no cabe duda es de que los bobtail japoneses son excelentes mascotas por su carácter apacible (dentro de todo lo apacible que pueda ser un felino). Les encanta convivir con “sus” humanos y llevarles las presas que cazan, aunque no son igual de tolerantes y sociables con otros gatos.

Una raza todavía desconocida

El bobtail japonés, a pesar de esa importancia iconográfica de la que hemos hablado, todavía no está especialmente extendido más allá de las fronteras de su país de origen. Una vez finalizada la Segunda Guerra Mundial, cuando comenzó a darse el transvase entre culturas, empezó a exportarse a Estados Unidos y Europa. Si estáis pensando en adoptar uno, recordad acudir a un criador especializado, siempre la mejor opción para aprender las peculiaridades del animal y asegurar que se encuentra en buen estado de salud.