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El celo en gatas y en perras

El celo en gatas y en perras

En lo personal toda la vida prefiero una gata o perra hembra, que un macho. Son más inteligentes, estables y cariñosas. En contrapartida, ya que no todo puede ser bueno, tienen el celo. Este es una verdadera molestia, queramos reconocerlo o no. Claro que es una molestia que podemos elegir no tener, cosa ideal, ya que si esterilizamos a la mascota tal cual es recomendable, nos liberamos del único problema de las hembras.

En las perras y gatas el celo es diferente en cuanto a frecuencia y duración. En las perras el celo se da con una frecuencia bastante fija, que varía con el tamaño de la perra, en general. En ese sentido una perra de mucho porte puede tener solo dos celos al año  y una muy pequeña puede tener un celo cada tres o cuatro meses. Es una gran diferencia, pero tengamos en cuenta que hay excepciones y perras pequeñas pueden tener pocos celos al año y lo mismo a la inversa.

Con las gatas es menos previsible y pueden ser muy frecuentes. Tanto como uno la mes, lo que es casi una pesadilla. El comportamiento de la gata cambia en forma notoria. Se vuelve muy cariñosa, todo el tiempo busca contacto y mimos. Eso no es malo, el problema es que eso se acompaña con maullidos. Yo diría que demasiados maullidos.

Otro punto nada divertido en las gatas es que el celo no es muy breve. Puede estar entre 10 y 12 días, lo que es una pesadilla si le sumamos que le viene seguido. Claro que si en ese período se aparea, se termina el celo más rápido. Creo que esa se la peor noticia, tener una gata en celo que se le corta en 5 días… gatitos seguro.