Alimentacion

El momento de alimentarse el perro y el gato

Puppy and cat in studio

La convivencia entre perro y gatos no solo puede ser pacífica, sino que puede ser mucho más que eso. Una relación equilibrada entre ambas especies es posible si hacemos las cosas bien, con los animales adecuados. Si adoptamos un perro adulto que literalmente odia los gatos y ya ha atacado fatalmente a más de uno, no lo vamos a poner a convivir con un gato. Eso no quiere decir que no puedan comenzar una convivencia ya siendo animales adultos, solo que hay que tener paciencia y hacer bien las cosas.

Juegos y más

Mi perro y mi gato tienen una excelente relación, donde ambos se ponen los límites con claridad, pero sin agredirse. El gato tiene cosas de perro, ya que cuando no lo aguanta más, lo muerde. El perro usa las manos como no las usa ningún perro, algo perfectamente normal cuando conviven estas especies. Juegan juntos (no nos queda claro si el gato comprende que esas persecuciones son un juego) y duermen casi uno sobre el otro, sobretodo en invierno.

El problema es la hora del alimento

Para el perro nada mejor que el pienso del gato  y para el gato nada mejor que el pienso del perro. Si bien el gato come separado del perro, en un lugar alto, cuando puede va y le roba. El perro muere por el pienso del gato. Hemos encontrado una solución con la veterinaria de ambos, quien también tiene perros y gatos. Al perro le agrego un poco de ración de gato, solo para que siente al gusto y al gato algo de ración del perro. Es poco y ambos son animales sanos. La solución ha sido ideal, no tienen más problema. Eso si, a ambos les agrego unas gotas de aceite de oliva, porque les encanta.