Adopción

El perro complementario

El perro complementario

Nuestro consejo siempre será adoptar un perro y no comprar. Si compramos un perro, por mejor que sea nuestra intención y lo mucho que nos guste esa raza, estamos fomentando un negocio que no corresponde. Una mascota no es mercadería, no se compra ni se vende. Pues cuando adoptamos tenemos muchas más ventajas que esa. Si el refugio donde vamos a adoptar es lo bastante bueno, la información sobre ese perro en particular será amplia.

Visitar varias veces el refugio

Está claro que no todos los refugios disponen del personal adecuado ni el tiempo necesario, pero de todas formas, siempre hay una evaluación previa de ese perro lo que nos puede decir como es el carácter el mismo.

Elegir la mascota adecuada

Lo ideal es tener un perro equilibrado, así como lo ideal es ser equilibrados. Eso es ideal pero no tan realista, sobretodo en lo que refiere a las personas. Intentemos entonces tener un grupo equilibrado. Esto quiere decir que si somos personas demasiado calmas, con el sedentarismo escrito en nuestra frente, no nos conviene un perro demasiado tranquilo, ya que es mejor complementar que reforzar una conducta que no es ideal. Pero no nos podemos ir al extremo opuesto de tener un perro completamente ansioso que requiere desgastar esa energía en forma constante. No lo vamos a soportar.

En conducta, tanto del animal humano como del animal canino, no aplica la matemática. No es que un 0 % activo más un 100 % activo da como resultado un perfecto 50 % de actividad. El resultado será: relación imposible.

Hay que buscar un complementario y no un totalmente opuesto.