Animales

El perro de Konrad Lorenz

El famoso Premio Nobel, Konrad Lorenz, contaba un anécdota sobre su perro bastante aleccionadora de cómo son la pautas de la conducta de los canes. O mejor dicho, de lo variable que son esas pautas. Veamos que es lo que ocurrió.

Todos los días, Lorenz daba una caminata con su perro, por un recorrido fijo por el barrio. Cada vez que pasaban por una casa donde vivía un perro de aspecto muy feroz, ambos canes se ladraban y gruñían a través de la reja que los separaba.

Se mostraban los dientes see tiraban cuanta mordida podían, pero eso si, cada uno de un lado de la cerca. Un día, el dueño de casa decidió cambiarla, y uno de los extremos quedó provisoriamente desprovisto de reja. Los perros cumplieron son su rutina, hasta que llegaron a ese sector y se vieron cara a cara. Podían descargar la furia de tanto tiempo.

Sin embargo, ambos retrocedieron al sector donde había reja y siguieron con su ritual de furia, sin tocarse ni un pelo, y con la seguridad de la separación.

No siempre ocurre que perro que ladra no muerde, pero a veces si.

Imagen: flickr.com