Adiestramiento

El primer perro de una persona de edad avanzada

Elderly man with his dog at the summer beach

Si hay algo que se ha demostrado de forma clara en muchos, pero muchos estudios, es que para las personas de edad avanzada es muy beneficioso tener una mascota  y obviamente también lo es para la mascota, ya que tiene alguien que le dedica mucho tiempo. Sentirse necesitado, acompañado y entretenido cambia mucho el día a día de cualquier persona. Vivir envejeciendo saludablemente es vivir feliz, algo que una mascota puede hacer con seguridad.

El tema es elegir la mascota ideal

Los gatos son mi primera propuesta, por su independencia y los pocos problemas que presentan si el dueño se tiene que ausentar algunos días. Claro que no a todos les gustan los gatos y eso es más que respetable. Si la opción es un perro, lo ideal es un perro de no gran tamaño, no muy cachorro y de carácter tranquilo, afectuoso y alegre. En el refugio donde vamos a adoptar nos van a ofrecer el perro indicado.

Reglas claras

El problema es cuando no se tiene experiencia alguna. El instinto con un perro cariñoso y divertido es hacerle mimos y jugar. Pero nada más que eso, de disciplina, poco y nada. En realidad eso es lo peor que se puede hacer. Tiene que tener mimos y diversión, pero junto con reglas claras que permitan que el perro comprenda que no es el alfa en ese lugar, algo muy frecuente en estos casos.

Si un familiar nuestro o nosotros mismos estamos en esa situación, el consejo principal es dejarse asesorar. Marcar reglas a un perro no implica ni remotamente malos tratos ni gritos. Actitudes claras, firmes y relajadas son las que le enseñan claramente a un perro cual es su lugar.