Animales

Cómo elegir el nombre del perro

A cute golden retriever dog, isolated on a white studio background

Elegir el nombre del perro es algo muy importante. En los siguientes 10 años, lo vamos a pronunciar unas 35 mil veces, por lo que tiene que ser algo que nos guste. Hay algunas pautas que debemos tener en cuenta para elegir ese nombre.

Mantener o no el nombre

En primer lugar, si estamos adoptando un perro que es adulto y no queremos conservar ese nombre, tenemos que buscar uno muy similar, sobretodo con las mismas vocales, ya que es lo que el perro registra con más facilidad. Si se llama Bob, lo podemos cambiar por Tom, pero no por Jaureguiberry, ya que seguro lo vamos a confundir un poco.

Busquemos un nombre original, de modo que al ir al parque no sea el nombre del 80 % de los perros que se encuentran en el lugar. Tampoco le podemos poner un nombre vergonzoso.

Si pensamos en un nombre de humano, cuidado si conocemos a alguien con ese nombre. Si le ponemos por ejemplo Francisco, primero le preguntamos al abuelo Francisco si entiende el homenaje o le parece una idea espantosa.

Participación familiar

Es muy buena idea que los niños participen en la elección. Claro que depende de las edades y del nivel de creatividad de los peques de la familia. En general a las princesas de la casa les va a parecer muy buena idea llamarlo Justin Biber, lo que tal vez no sea lo mejor. Podemos pactar un Justin, tal vez, si insisten mucho y para ellas es clave.

No hay problema de ensayar un nombre los primeros días y luego cambiar, pero no le vamos a poner un nombre por semana porque es algo confuso.