Animales

¿Existen los conejos toy?

Dwarf Rabbit with Lion's head

No son pocas las personas que buscan el minimalismo en las mascotas hoy en día En nuestros pisos minúsculos y con menos tiempo que nunca, nos resulta complicado hacernos cargo de animales de gran tamaño. Al hablar de los conejos siempre surge una duda: ¿existe realmente el tipo “toy”?

El conejo, ya de por sí, es un animal muy cómodo para esas personas que no disponen del tiempo y el espacio que desearían. Es de pequeño tamaño y no exige demasiados cuidados más allá de sus primeros meses de vida (un tiempo en el que realmente sí pueden ser mascotas bastante frágiles y hemos de estar muy pendientes de su salud). Pero en muchos criaderos y tiendas de animales publicitan un tipo de conejo como “toy”, es decir, como un animal todavía más reducido que el normal. ¿Qué hay de cierto en esto?

En realidad no se trata más que de una marca comercial; un intento de atraer a esas personas que tienen en mente el hámster ruso o el yorkshire terrier como su animal idóneo. Cuanto más pequeñas sean las mascotas, más fáciles serán de cuidar, piensan. Así que lo que se nos vende como “toy” es, la mayor parte de las veces, un cruce de diferentes conejos hasta conseguir ese aspecto en miniatura tan atractivo para algunos.

¿Y qué hay de los conejos enanos?

Esto sí es una denominación con todas las de la ley. Los conejos enanos se clasifican en tres tipos:

  • Conejos angora: igual que los gatos con los que comparten nombre, estas mascotas se caracterizan por tener un pelo bastante más largo de lo habitual.
  • Conejos poloneses: muy extendidos, de pelo corto y cabeza ancha.
  • Conejos belier: también de pelo corto como los anteriores, pero de  un tamaño un poco mayor.

En general, hay un estándar con el que podemos distinguir a un conejo enano que se respeta en todos los países (cada uno con sus variaciones, claro está): se considera que estamos ante esta clase de mascotas cuando no pesan más de 2 kilos. Lo mínimo suelen ser unos 900 gramos. Sin duda es un tamaño perfecto para que nadie, ni siquiera los más urbanitas, se quede sin disfrutar de estos simpáticos compañeros.