Adiestramiento

Juegos agresivos del gato

La agresividad de una mascota es algo que no puede quedar en una nebulosa. Es claro: la mascota de la casa por ningún motivo puede mostrarse nunca agresiva. Por más que parezca obvio y evidente, si pensamos por unos minutos todos conocemos a alguien que tiene o ha tenido un perro  y al ir de visita a su casa nos advierte que caminemos despacio, que no lo miremos a los ojos, que movamos las manos solo en un sentido, etc. Nos dan una lista de instrucciones muy larga que nos deja muy claro que las jerarquías en esa casa comienzan por el perro. El manda, los humanos obedecen.

Comportamiento del gato

Los gatos no tienden a ser tan jerárquicos, pero pueden tener cierta agresividad. Por supuesto que dejamos fuera del tema cuando un gato normalmente afable se vuelve agresivo. En esos casos una consulta con el veterinario nos puede aclarar que está ocurriendo. Puede ser que el animal este enfermo o con dolores y eso lo ponga agresivo.

Los juegos del gato

Diferente es la situación en que un gato se acostumbra a tener juegos agresivos con las personas de la casa. Por ejemplo que muerda o arañe mientras juega, lo que muchas veces puede llegar a ser realmente serio. El problema, como casi siempre, es que no hemos entendido el juego. Si el gato juega con nosotros y durante el juego nos muerde, retiramos la mano. El gato interpreta eso como parte del juego  y que tiene que perseguir esa mano.

Solo debemos decir un fuerte NO, no movemos la mano en forma rápida e inmediata, pero interrumpimos el juego en el momento. Nos levantamos y nos vamos. Si vuelve a ocurrir actuamos igual.