Animales

Dejar al gato solo en vacaciones, ¿es recomendable?

gato durmiendo

Se habla muy a menudo de cómo hacer para llevarnos a nuestro perro de vacaciones, recomendaciones para transportarlo… ¿pero qué hay de los gatos? ¿Debemos llevarnos a estas mascotas con nosotros, o por el contrario es mejor que se queden en casa? ¿Cuáles son los pros y contras?

Por extraño que nos pueda parecer, hay más contras que pros a la hora de llevarnos al gato de viaje. Sabemos de sobra lo territoriales y poco sociables que pueden ser estas mascotas. Incluso el felino más afectuoso con la gente puede sentirse incómodo al cambiar de espacio y le costará adaptarse. Los olores, los sonidos, la presencia de otras personas… pueden volverle irascible, más que de costumbre, e incluso provocar que trate de escaparse para regresar a su territorio conocido, aquél en el que ha dejado impregnadas de sobra sus feromonas.

Así que, por mucha lástima que pueda darnos, no debemos tener reparos a la hora de dejar al gato en casa durante nuestras vacaciones. Os recomendamos contar con alguien de confianza que vaya a verle, cada pocos días, eso sí, para asegurarse de que se encuentra bien. Por supuesto, es una recomendación para viajes no demasiado largos, si hablamos de una semana o menos. Para estancias fuera mayores, lo mejor es dejar a nuestro amigo en una residencia de mascotas. Las hay mixtas, especializadas en gatos únicamente… o incluso de lujo como Aristide, de la que hablamos hace unos días, para auténticos dandis.

Agua y sombra, imprescindibles

Aunque puede parecer de perogrullo, no debemos olvidarnos de estos dos aspectos. No queremos decir que haya que dejar al gato a oscuras, pero sí es imprescindible que nuestro hogar quede lo más fresco posible durante los días en que lo dejemos solo. Además, es importante que le dejemos agua en abundancia, incluso aunque no beba mucho (ya sabemos lo volubles y caprichosos que pueden ser los felinos en este sentido).