Animales

¿Gato o gata?

Si hemos tomado la decisión de incorporar un gato a nuestra familia, hay que decidir luego que nos conviene, ¿gato o gata?. Hay argumentos en ambos sentidos y todo depende del gusto de la familia. Básicamente se considera que las hembras son mucho más dóciles, son muy cariñosas y no son tan territoriales como los machos. Por otra parte los machos con independientes y algo dominantes. Veamos un poco más.

Gata en celo

Las gatas tienen esas ventajas que hemos citado, pero tienen el gran problema del celo. Cuando están en celo gritan y mucho, intentan escaparse y muchas veces lo logran. Todo esto se resuelve en forma bien simple si la castramos. Puede ser que quede con cierta tendencia a ganar peso, pero se puede controlar con facilidad  y en realidad eso ocurre pocas veces. Una vez que las hemos castrado, no tendremos más problemas. Se las puede castrar desde los pocos meses y no es verdad que hay que esperar que tengan al menos un celo.

Castración para cambiar conducta

Los machos son curiosos, lo que los hace que los paseos por la zona sean su tema preferido. El problema es que puede ser peligroso. Cuando detectan una hembra en celo  y las detectan con mucha distancia, no hay quien impida que se escapen. Todo esto se soluciona con la castración al igual que nos las gatas. El gato castrado es más tranquilo y controlable.

En suma, si castramos tanto a un macho como a una hembra, vamos a tener una mascota de carácter mucho más estable y vamos a evitar fugas y otros comportamientos no deseados.