Adiestramiento

Gatitos cazadores

Convivir con un gato es una experiencia fascinante. El gato es completamente diferente al perro en cuanto a la relación. Para el perro somos todos una sola manada, el o ellos y los humanos. Hay jerarquías  y si hemos hecho bien las cosas, el tendrá un bajo nivel en la cadena de mando, por decirlo de algún modo. Esto para el perro no es malo, lo único malo es cuando no saben que lugar ocupan.

Conducta de los gatos

El gato no se siente parte de nuestra manada, solo convive con nosotros. No le interesa en lo más mínimo nuestra aprobación, como al perro. Eso no quiere decir que no disfrute nuestra compañía ni que no sienta cariño por nosotros. Algunos gatos muestran esa simpatía de una forma muy extraña.

Enseñando a cazar

Es el caso del gato muy cazador (si se les da la oportunidad todos los gatos cazan) que nos trae una presa a casa. Eso ocurre mucho más con hembras que con machos  y nos obsequian un pájaro o un ratón muerto, justo encima de nuestra cama.

Vamos a reconocer que la experiencia es bien desagradable, pero hay que comprenderla. El gato solo está mostrando gran simpatía por nosotros, a los que ve como unos verdaderos inútiles en una de las actividades más importantes: cazar. Solo nos intentan enseñar a cazar.

Una gata normalmente enseña a los cachorros a cazar primero mostrándole piezas muertas, luego casi muertas y más tarde lo lleva a cazar.

No lo alentemos en ese sentido a que siga con el curso, porque puede ser horrible. Solo debemos retirar el “regalito” sin reprender al gato que no ha hecho nada malo.