Gestación en las perras (I)

En un post anterior veíamos algunos puntos sobre el apareamiento. Si la monta ha sido exitosa, debemos enfrentar unas cuantas semanas de preñez, que por lo general transcurren sin mucho problema. Sin embargo, algunos consejos pueden ayudar para que nuestra mascota lo haga del modo más saludable posible.
En las primeras semanas de gestación, no es muy fácil percibir si la perra está gestando sin ayuda de algunos exámenes. Puede ocurrir que la perra, en estas primeras semanas no se sienta muy bien, y eventualmente puede vomitar. El vómito de espuma amarillenta es bastante típico, pero no exclusivo de la preñez. No llama la atención si tiende a comer un poco menos, e incluso perder algo de peso.
A partir de la quinta semana, el aumento de tamaño del abdomen y las mamas empieza a ser notorio. En los días previos al parto, se puede ver incluso, una secreción por el pezón de un líquido acuoso. Se trata del calostro, alimento fundamental para los cachorros en los primeros días de vida. En estos días finales de la gestación, se puede palpar (suavemente, por supuesto) el movimiento de los cachorros. Si no hemos llevado a la perra al veterinario, esta será nuestra confirmación de la preñez.
Con cierta frecuencia se ve un cambio en la conducta de la perra. De muy animada puede pasar a algo perezosa, y a la inversa. Todo esto está dentro de lo esperable, y es similar a lo que ocurre en los humanos. Los cambios drásticos en los niveles hormonales que se ven en la gestación causan estos síntomas, y no representan un problema.
Imagen: foyel.com
el 10-10-2008

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