Salud

Hipertensión en perros

redhead puppy close-up, at a reception at the vet

La hipertensión arterial en perros es una enfermedad que tiene diferencias sustanciales con la que padecen los humanos. Una de las diferencias fundamentales es que casi nunca, por no decir nunca, se la ve como un hecho aislado. Siempre se encuentra asociada a tres tipos de problemas posibles: problemas cardiovasculares, problemas renales y problemas metabólicos, dentro de los cuales se destaca la diabetes. Estas enfermedades se ven con mayor frecuencia en perros ancianos y tal vez en perros obesos, pero no hay estudios publicados aún que respalden esta última hipótesis.

Controlar los valores

Si bien el perro se puede mostrar apático o incluso puede tener convulsiones, los síntomas de la enfermedad principal son los que destacan sobretodo. En general la hipertensión es algo que detecta el veterinario cuando está controlando la enfermedad asociada. De hecho, si bien se trata con medicación concreta, al tratar la enfermedad de base,  la mejoría de los valores suele ser muy notoria.

Curiosamente los valores normales son similares  a los de los humanos. La mínima se encuentra por debajo de 8 y la máxima por debajo de 14 mm de Hg.

El problema mayor es medirla

El perro suele ponerse muy nervioso con el procedimiento, lo que altera los valores. Lo ideal es medirla con el perro relajado y tranquilo algo que no suele ocurrir en el consultorio. Por ese motivo es que no forma parte de los controles normales y se reserva para el perro que tiene las demás enfermedades asociadas.

Si bien un perro puede morir por hipertensión, la tolerancia es mucho mayor que en los humanos.