Alimentacion

La alimentación del diamante mandarín

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

La semana pasada os dimos algunos consejos para cuidar al diamante mandarín, un ave que poco a poco empieza a ser bastante conocida en el mundo de las mascotas. Hoy ampliamos con algunas ideas para su alimentación.

Como la mayoría de las aves, el diamante mandarín no será demasiado exigente a la hora de alimentarse. Por suerte, en las tiendas de animales o clínicas veterinarias no es difícil encontrar comida para todo tipo de pájaros y algunas de ellas pueden servirnos perfectamente para cuidar a estas mascotas. Pero también tenemos la opción de preparar nosotros una mezcla y asegurarnos de que reciben todos los nutrientes que necesitan para mantenerse en perfecto estado. ¿Cuáles son las semillas más indicadas para el diamante mandarín?

Nada que no podamos conseguir fácilmente en cualquier semillería, o mezclando varios de estos tipos de comida para pájaros que mencionamos. Por ejemplo, una buena mezcla sería la que contuviera alpiste, perilla, mijo blanco o chía; esta última se ha puesto muy de moda entre las personas que practican deporte (especialmente el running) por su aporte energético. Debe ser utilizada con moderación, pero sin duda nos servirá en caso de que creamos que nuestro diamante mandarín necesita un suplemento extra en este aspecto.

Si además queremos que nuestro pequeño amigo se frote las patas o se relama el pico, vamos, que disfrute mucho más de su mezcla, podemos añadir algunas semillas como el panizo o el mijo en rama, que serán todo un manjar para estas mascotas. Y si tenemos hembras y queremos que críen, no está de más darles algún aporte de nutrientes extra como los que proporcionan el negrillo o la perilla, entre otras.

¿Algo más aparte de las semillas?

En las tiendas encontraremos suplementos de vitaminas y minerales que podemos agregar a la mezcla de semillas, siempre con moderación y siguiendo las instrucciones que vengan en ellas. Además, puede que nuestro diamante mandarín sea un pequeño aficionado a las frutas y las verduras; por regla general no les entusiasman pero algunos las toleran más. Podemos descubrir si es el caso de nuestro compañero probando con pequeños trozos, de manera esporádica, de lechuga, apio, manzana o pera.