Animales

La vivienda de nuestro perro

La Vivienda De Nuestro Perro

Los perros, han demostrado que tienen capacidad para adaptarse a casi todas las condiciones de vida que el hombre le ha impuesto. Sin embargo, aún para aquellos animales que viven en pisos y, por lo tanto, en constante contacto con sus dueños, es aconsejable que tengan su lugar, donde descansarán.

En primer lugar, consideraremos pequeños y hasta medianos animales que viven en pisos, ya que desaconsejamos absolutamente, tener un animal de gran porte en estas viviendas.

En el primer caso, la cama debe ser adecuada al tamaño del animal, existen en el mercado una variedad de ofertas bien amplia. Aconsejamos que sea completamente abierta, ya que no vive a la intemperie. En cuanto al material, puede ser de madera, fibra o aun plástico. En lo posible, estará separada del suelo -5 cm. es suficiente- particularmente en aquellos que tienen calefacción central que proviene del suelo, y no de radiadores.

Muchas veces, tenemos tendencia a agregar a su cama, mantas o trozos de alfombras descartados del uso normal. Sin embargo, debemos tener muy en cuenta, que estos materiales acumulan suciedad y sirven de nido a los parásitos. Por lo tanto, si agregamos esto a sus lechos debemos limpiarlos con frecuencia.

En el segundo caso, grandes animales, hay también en el mercado variedad de ofertas, cada propietario seleccionará aquella caseta que sea de su gusto. En este caso, será completamente cerrada, salvo obviamente su entrada que también puede ser de vaivén. Son muy útiles aquéllas que permiten el fácil desarmado de su techo, ya que facilita la limpieza periódica que debemos hacer.

También aquí, aconsejamos que esté separada de la tierra o aún del piso de la galería o patio, unos 5cm. Seleccionaremos el lugar cuidadosamente. Es importante tener en cuenta, de acuerdo a nuestra experiencia, que en días de lluvias intensas no se inunde. En cuanto a la orientación, buscaremos que tenga la mayor cantidad posible de luz solar en invierno y protegida a la sombra en verano. En estos casos, no aconsejamos agregar mantas, telas o trozos de alfombras, que se ensuciarán rápidamente, con las consecuencias que ya hemos visto.

En ambos casos, al llegar el animal a nuestro piso o vivienda, pondremos al costado de su lecho el tacho con agua y también en ese lugar le llevaremos su tacho de comida. Luego, le mostraremos su lecho incentivándolo con palmaditas en el piso a que se acueste o ingrese a él.

Como hemos advertido en post anteriores, nunca el perro debe compartir nuestro lecho. Por razones higiénicas, por supuesto, y por marcar con claridad, cuál es su lugar en el grupo.

Imagen: casetasparaperros.com