Adiestramiento

Un polémico dispositivo para evitar los ladridos de los perros

perro ladrando

Quien decide tener un perro tiene que saber bien cuáles son los pros y los contras. Por eso a veces resulta tan desconcertante la indignación que sienten algunos dueños ante los ladridos… y los métodos que se utilizan para evitarlos.

Sí, sabemos que no todas las mascotas son iguales en este sentido. Habrá algunas que ladren de forma insistente y fastidiosa, otras mucho más discretas en este aspecto… Pero sea como fuere, en un caso o en otro, debemos asumirlo como parte de convivir con un animal, igual que quien tiene un gato se conciencia de que, quizás, sus muebles y cortinas ya no vuelvan a ser los mismos en el momento en que el felino ponga sus uñas en ellos.

Un condicionamiento indeseable

Por desgracia, todavía hay personas que consideran el tener perro algo similar a comprarse un coche: si algo no funciona, se lleva al mecánico para que lo arregle. O, en el caso que nos ocupa, se acude a la tienda de mascotas de rigor para encontrar una solución al “problema”. Recientemente hemos leído, gracias a la web Emprendedores News, sobre otro de esos dispositivos que se emplean para evitar los ladridos de los perros, creado por la empresa Hammacher Schlemmer en Estados Unidos. Es un complemento que se acopla junto al collar: en el momento en que detecta que el animal empieza a ladrar, lanza un sonido desagradable indetectable para nuestro oído pero no para el del can, asustándolo. El objetivo es crear un condicionamiento, que nuestra mascota asocie dicho sonido con el ladrido y finalmente deje de hacerlo.

No es demasiado diferente a esos collares de adiestramiento con pinchos que se han llegado a prohibir en algunos países, o al menos a nosotros no nos lo parece. En ambos estamos hablando de un tipo de maltrato más o menos sutil, pero en todo caso reprobable. ¿Qué pensáis vosotros? ¿Confiaríais en un sistema de este tipo para un perro con propensión a ladrar en exceso?