Animales

Las dificultades en la cría de pandas

No debe haber un animal que provoque más ternura que un oso panda. El problema es que su existencia se encuentra seriamente comprometida  y los intentos para evitar su extinción, si bien son muchos, no parecen tener muy buenos resultados. Los motivos para que esto sea tan complicado, sobran, cosa que cuanto más se sabe sobre los pandas, mejor se comprende. Veamos un poco más de que se trata.

Las hembras ovulan solo una vez por año y en ese momento solo se dispone de 36 horas para que pueda ser fecundada. El problema es que ese corto período en cautiverio, muchas veces se desaprovecha por parte de los osos. En estado natural los machos pelean por una hembra, en cautiverio eso no ocurre  y parece desmotivar seriamente a los machos.

Otro factor serio es la nutrición. En estado natural un oso consume hasta 20 kilos de bambú por día para tener la energía mínima para vivir. Se puede decir que nutricionalmente no son muy eficientes. El macho ahorra su energía todo lo que puede  y solo eleva sus niveles de testosterona cuando hay una hembra dispuesta cerca. Esto quiere decir que en estado natural requieren de mucho alimento para reproducirse, cosa que no ocurre con frecuencia por eso su baja natalidad actual en los ejemplares que se encuentran libres. Si tuvieran gran cantidad de bambú seguramente la situación sería otra.

Actualmente se recurre mucho a la inseminación artificial. Sin embargo, hay muchos que consideran que se destina demasiados recursos económicos a la conservación de los pandas, en detrimento de otras especies comprometidas, que tienen mayor respuesta a estos programas.