Adiestramiento

Las mascotas en las comunidades de vecinos

dog barking with old door

En toda comunidad de vecinos existe un reglamento que regula como debe ser la convivencia entre los vecinos. Parte de este reglamento se dedica a las mascotas, donde se regula con toda claridad que cosas se pueden y que cosas no se pueden hacer. Es muy obvio que hay que ajustarse con todo rigor a ese reglamento, pero incluso, cuando de convivencia se trata, debemos ir más lejos y ponernos como premisa darle a nuestra mascota la mejor vida posible, pero sobretodo no molestar a nadie.

Espacio insuficiente

Si vivimos en un piso de 30 metros cuadrados y dejamos a nuestro perro solo durante 12 horas al día, además de hacer algo no muy bien hecho con el perro casi seguro que el pobre animal va a ladrar mucho de ese tiempo,  (por supuesto que podemos entrenar el ladrido), molestando a todos los vecinos. Mi punto es, no podemos tener una mascota cuando no tenemos las condiciones de hacerlo, sea cual sea el reglamento.

Respetar el derecho de los demás

Hay cosas que no siempre se especifican pero son obvias. Si tenemos un vecino que tiene fobia a los perros, le dan mucho miedo o simplemente no puede ni verlos, no subamos en el ascensor con el y nuestro perrito. Dejemos que suba el y luego lo hacemos nosotros. Los dueños de los perros o gatos somos los responsables de no molestar a los demás vecinos, que no tienen la obligación de querer a nuestra mascota.

Con esa actitud humilde y educada en el 99 % de los casos nos evitaremos problemas con los vecinos, tema para nada menor.