Salud

Las tortugas y la hibernación

Turtles

Si tenéis tortugas, seguro que os habéis dado cuenta de que de un tiempo a esta parte empiezan a estar apáticas. La comida se queda flotando en el agua… No debemos preocuparnos: con el frío llega para ellas la temporada de la hibernación.

¿Hibernan todas las tortugas?

Sí, tanto las de tierra como las acuáticas pueden hibernar, aunque algunos tipos específicos dentro de unas y de otras que no lo necesitan (se suele poner como ejemplo a la tortuga mora). Así que si tenemos mascotas de un tipo o de otro, con la llegada del invierno es más que probable que notemos el mismo comportamiento: poco a poco su actividad empieza a reducirse y comen cada vez menos. En cuando el frío llega definitivamente, muchas de ellas simplemente permanecerán en letargo la mayor parte del tiempo, sin moverse para nada. Otras puede que se muevan un poco, pero nada comparado a lo que suelen hacer en verano o en primavera.

¿Cómo podemos cuidarlas mientras hibernan?

Puede que nos produzca algo de angustia o preocupación el ver a nuestras mascotas tan quietas, pero recordad siempre que la naturaleza es sabia. Más, mucho más que nosotros. Aun así, como dueños preocupados que somos podemos tomar algunas precauciones: intentar que les dé el sol en la medida de lo posible, limpiar el caparazón para evitar que se adhieran parásitos (esto sobre todo en las de tierra, si además suelen hibernar en zonas cercanas al jardín) o colocarles algún bloque de vitamina A, para que no dejen de recibir nutrientes, minerales y vitaminas aun cuando no necesiten alimentarse.

¿Cuándo termina la hibernación?

Del mismo modo que cada tortuga comienza en un momento del año diferente, aunque el frío sea el denominador común, también empezarán a despertar en épocas distintas. En el momento en que notemos que nuestras pequeñas mascotas empiezan a desperezarse y a moverse con algo más de energía, debemos encargarnos de lavarlas y ponerles de nuevo comida. Y observarlas bien, eso siempre: si muestran algún síntoma extraño, tienen los ojos hundidos o no recuperar el apetito, no debemos tener reparo en consultar con nuestro veterinario.

 

 

 

 

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