Salud

Cómo limpiar las orejas de nuestros perros

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La salud de nuestros compañeros caninos pasa por una higiene exhaustiva, entre otras cosas. Los oídos no se escapan a esto; de hecho son uno de los puntos más importantes que debemos cuidar. ¿Cómo limpiar las orejas de nuestros perros para evitar que aparezcan infecciones u hongos?

Las primeras señales que nos pueden indicar un problema en las orejas se advierten cuando nuestro perro sacude la cabeza, cuando se frota el lateral o la misma oreja contra las paredes o simplemente se esfuerza en rascarse en el interior (mostrando su frustración y su incomodidad a base de gañidos). Si nuestras mascotas se comportan así con frecuencia, será el momento de indagar. Es posible que hayan desarrollado alguna infección, quizás adquirida en la calle, en la playa, o por haber acumulado cera y humedad durante demasiado tiempo.

Uno de los principales errores de los dueños de perros, precisamente, es el de la humedad: el no secar debidamente las orejas de sus mascotas tras el baño. En algunas razas puede ser más difícil, ya lo sabemos, pero aun así debemos poner mucho empeño en esto: con cuidado, procurando no hacerles daño, tenemos que repasar bien con la toalla el interior de la oreja, recorriendo sus diferentes secciones hasta que no quede rastro de agua acumulada. Si podemos, también es recomendable, en los perros de orejas caídas, que la dejemos airearse recogiéndoselas por encima.

No sólo debemos limitarnos a esto en el momento del baño. Nunca está de más que limpiemos regularmente los oídos de nuestras mascotas, de la misma manera que hemos recomendado por aquí otras veces que les retiremos las legañas de los ojos. ¿Cómo lo hacemos? Antes que nada, olvidáos de usar bastoncillos. Corremos un riesgo bastante serio de hacerles daño, incluso de causarles alguna lesión severa si el animal, asustado ante la intromisión, realiza algún movimiento brusco mientras lo limpiamos. Lo adecuado es utilizar gasas, mucho más suaves, doblarlas y limpiar con cuidado la oreja de adentro hacia afuera. No es necesario ningún producto especial, sobre todo si hacemos esto con regularidad (una vez a la semana sería suficiente), pero para casos en los que se acumule mucha suciedad nuestro veterinario puede recomendarnos algún limpiador específico como complemento.