Salud

Los cuidados del camaleón del Yemen

Yemen Chameleon - chamaeleo calyptratus

Los camaleones siguen siendo mascotas muy populares, aunque sabemos que se trata de especies protegidas. No sólo debemos asegurarnos de que los compramos de manera legal, sino de que nos asesoran de la manera adecuada sobre sus cuidados.

Como su nombre indica, el camaleón del Yemen vive en estado salvaje en dicho país y en Arabia Saudí, especialmente en la frontera entre ambos. Aunque le encantan los árboles, también nos lo podemos encontrar en arbustos y zonas cercanas a las montañas. Al tratarse de un tipo de camaleón muy resistente (está acostumbrado a climas cálidos y aguanta bien temperaturas entre los veinticinco y los treinta y cinco grados), se trata de uno de los preferidos por los amantes de las mascotas exóticas.

Sin embargo, el problema principal a la hora de adquirir un camaleón del Yemen no es tanto la legalidad de quien nos lo venda; en este sentido, basta con esforzarnos un poco en buscar un proveedor de confianza que tenga toda la documentación necesaria en regla (y no nos desesperemos si no lo encontramos en nuestra zona: debemos tener siempre presente que no es fácil tener mascotas exóticas y que, por suerte, las medidas de protección se han intensificado en los últimos años). Lo fundamental es tener claro cuáles serán los cuidados que necesitará nuestro nuevo y particular compañero, y descartar toda la información falsa y las leyendas  urbanas que rodean a estos animales.

 Los camaleones no son tortugas

Obvio esto de ahí arriba, ¿verdad? Pues bien, parece que muchas veces lo olvidan en las tiendas de mascotas. No es raro que nos recomienden un terrario pensado realmente para quelonios en el que nuestro camaleón puede correr el riesgo de morir deshidratado a causa del calor que se intensifica en su interior o por la mala ventilación. Del mismo modo, lo recomendable es que, para simular de la mejor manera el hábitat de nuestro camaleón, encuentren calor en la parte superior y una temperatura más fresca en el suelo; por eso son muy desaconsejables las conocidas piedras o mantas térmicas.

En cuanto a su alimentación, al igual que gran cantidad de reptiles se basa en insectos, siendo sus preferidos los grillos. Sin embargo, también podemos aportar algo de verde a su dieta, lechuga o fruta, por ejemplo.