Animales

Los perros del Titanic

Side view of 3D rendering of the Titanic

En el momento que naufragó el Titanic, había varios perros a bordo. El pasaje para los mismos era realmente carísimo  y un perro pagaba lo mismo que un niño en Primera. Claro que muchas de las personas que viajaban en el desafortunado barco no tenían ningún problema en pagar lo que fuera por lujos de toda clase. De hecho estaba previsto una especie de desfile de perros para una de las noches del viaje.  La suerte de esos perros ha sido diversa, veamos que ocurrió con algunos de los 10 perros.

Uno de los casos más dramáticos

Se trata  de un dogo alemán  y su dueña Ann Ishman, una mujer soltera de unos 50 años que adoraba a su perro. En el momento de subir a un bote salvavidas le impidieron hacerlo junto con el perro. Ella podía salvarse pero el perro no. La decisión fue que si el perro moría ella también. Dos días después se encontró el cadáver de esta señora flotando con el salvavidas puesto, abrazada a su perro, el que también había muerto de frío.

Mejor suerte

Mucho mejor ha sido la suerte de Lady, una perrita Pomerania que viajaba con su dueña, Margaret Hayes. Abordaron el bote salvavidas juntas, pero la perra iba escondida en el abrigo. Ambas se salvaron. El otro Pomerania que viajaba también se salvo junto a su dueña, pero el esposo murió ahogado.

Más extraño es el caso de un Chow Chow que viajaba con su dueño, un corredor de bolsa de nombre Harry Anderson. El perro sobrevivió pero el dueño no.