Animales

Los perros lazarillos, un poco de historia

Guide dog

La ayuda que le puede brindar a una persona ciega, un perro correctamente adiestrado, es sumamente importante. Y no se trata meramente de desplazarse con mayor seguridad e independencia. La relación afectiva que se genera entre ambos es de un nivel bien gratificante.

Las primeras experiencias de este tipo, según la mayoría de los autores, parecen haber sido en Austria, a principios del siglo IXX. Un joven campesino quedó ciego a los 17 años, pero se supo ayudar de sus tres perros, de modo que espontáneamente fue surgiendo un entrenamiento y una respuesta adecuada de sus perros. Por un lado la necesidad del joven, y por otro la naturaleza colaboradora y fiel que suelen tener los perros, dieron frutos excelentes. Algunas personas recogieron esta experiencia, lo cual podemos comprobar en dos o tres libros de la época. Sin embargo, la repercusión fue muy limitada, casi un hecho anecdótico y local.

Como suele suceder en todas las guerras, al terminar la Primera Guerra Mundial, el número de personas que quedaron con serias secuelas fue muy elevado. En Alemania, se empezó a entrenar perros, para ayudar a aquellos soldados que habían perdido la vista durante los combates. Es importante recordar que durante esa guerra, el entrenamiento de perros para cumplir con determinadas tareas, había tenido un enorme impulso.

Durante los siguientes años, usando pastores alemanes (perros especialmente inteligentes y equilibrados), se desarrollaron técnicas de entrenamiento sumamente efectivas. La experiencia alemana se difundió en los siguientes años, primero dentro de Europa y después fuera de ella. En un post siguiente veremos algunas características de estos perros y su entrenamiento.