Salud

Los perros y el miedo a los fuegos artificiales

Front view of a Beagle puppy lying, hiding its face, isolated on white

La Navidad trae consigo regalos, celebración, comilonas… y los inevitables petardos y fuegos artificales. Si ya para nosotros son incómodos a veces, imaginad para nuestras mascotas, mucho más sensibles en lo que al oído se refiere. Especialmente nuestros sufridos perros.

Todos los dueños de perros hemos visto cómo nuestros amigos peludos reaccionaban de diferente manera ante el súbito estallido de los petardos en la calle o de los fuegos artificiales en las alturas, y ninguna de ella solía ser especialmente entusiasta. La mayor parte de ellos correrán a esconderse; otros puede que intenten salir huyendo, algo especialmente peligroso si tienen acceso a la calle. En el peor de los casos, incluso, estos bruscos sonidos, atronadores para nuestras mascotas, pueden llegar a provocarles un paro cardiaco.

¿Cómo podemos ayudarles a superar este miedo?

En realidad, hay pocas maneras de que nuestras mascotas superen el miedo a los petardos, pero sí podemos ayudarles a que les resulte más llevadero y no les cause ataques de pánico. Lo más recomendable es también lo más obvio: si podemos mantenerles alejados de las fuentes de ruido, tanto mejor. Podemos encerrarles en una habitación, aunque tampoco debemos dejarles solos demasiado tiempo, o terminarán por asociar los petardos con el abandono de sus amos. Si optamos por esta solución, también es recomendable pasar a verles y darles nuestro cariño cada cierto tiempo.

En caso de que no nos sea posible encerrarles, si por ejemplo hemos salido de casa y nos hemos llevado a nuestras mascotas con nosotros, es fundamental que entiendan que estamos a su lado para “protegerles” ante ese ruido que naturalmente entienden como una amenaza. Las recomendaciones serán muy similares a lo que comentábamos antes: hablarles con cariño, en voz baja y mientras les acariciamos. Cada perro reacciona de una manera distinta, lo sabemos bien, pero sin duda todos se sentirán más seguros si sienten que su amo está a su lado incondicionalmente.

En caso de que queramos darles algún tranquilizante, es mejor elegir los naturales: valeriana, agua de azahar… En ningún caso debemos suministrarles un tranquilizante de origen químico si no es estrictamente necesario y ha sido recomendado por nuestro veterinario.

 

 

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